En toda Biblioteca Humana se identifican tres espacios diferenciados:
Recepción: Es el primer sitio que los lectores ven en cuanto llegan a la biblioteca. Se trata de un
puesto atendido por al menos un bibliotecario en el que se encuentran toda la información relativa
a la biblioteca así como un catálogo actualizado con los libros disponibles en cada momento.
Biblioteca humana
Estantería: Es el espacio diferenciado donde los libros esperan a ser llamados en un ambiente
relajado y confortable.
Espacio de lectura: Son las mesas/sillones donde tienen lugar las diferentes lecturas. En ellas se
ofrece café y snacks con el fin de crear una atmósfera que invite a dialogar. Se proporcionarán
también manteles de papel en los que, de ser necesario, poder hacer anotaciones.
Bibliotecario: Es el organizador/es del evento y se encarga de toda la logística del mismo. Así
comienza creando los diferentes espacios que componen la biblioteca. Se ocupa de llevar una
cuenta actualizada del catálogo manteniendo un control sobre todos los préstamos que tienen
lugar. Pone en contacto a libros y lectores facilitando las presentaciones. Se encarga asimismo de
asegurar que todas las lecturas transcurren de manera satisfactoria, así como de controlar el
tiempo de las mismas.
Libro: Es el actor principal de la biblioteca. Se trata de una persona que, por algún motivo, se ve
etiquetada dentro de un colectivo o categoría específica. En ocasiones puede sufrir discriminación
por parte de la sociedad. Ejemplos de colectivos frecuentes en las bibliotecas son: inmigrantes,
homosexuales, discapacitados, musulmanes… pero también colectivos que, sin sufrir
discriminación, están estereotipados como: policías, soldados, curas… El libro debe crear una
pequeña reseña de la parte de su vida que quiere compartir (que será incluida al catálogo de
libros) y participa compartiendo su historia personal de una manera honesta y realista.
Lector: Es la parte del público que decide participar en la biblioteca y solicitar en préstamo uno o
varios libros. Le mueve la curiosidad de conocer la historia personal del libro o libros que reserva y
debe estar dispuesto a interactuar con ellos de una manera respetuosa y tolerante.
Diccionario: En algunos casos se hace necesaria la presencia de un traductor que facilite la lectura.
Se trata básicamente de préstamos que incluyen a algún libro/lector extranjero o sordo. El
asistente que se encarga de la misma se conoce como diccionario
Promotores: En ocasiones puede resultar conveniente la participación de personas encargadas de
atraer, en colaboración con los bibliotecarios, lectores a la biblioteca. Estamos hablando de
eventos que tienen lugar en espacios públicos donde una afluencia suficiente de lectores no esté
garantizada.