Si, hay reglas y se parecen a las de una biblioteca normal. Son las siguientes:
– El lector debe devolver el libro en las mismas condiciones que se le prestó, es decir, ha de
tratarle con cortesía y amabilidad.
– La duración del préstamo está limitada a un máximo de 30 minutos.
– El lector debe registrarse a la entrada de la biblioteca de manera que reciba las
instrucciones de funcionamiento y las acepte de manera explícita.
– El libro ha de compartir únicamente su historia personal de una manera clara y sincera. Ha
de hablar desde el punto de vista del “yo” absteniéndose de hacer generalizaciones o
apologías.

– El libro tiene el derecho a no contestar preguntas que le resulten incómodas y dar por
finalizada la lectura cuando vaya por unos derroteros indeseados.
– Con el fin de que la conversación sea realmente personal y no una conferencia, no se
permiten más de dos lectores por libro al mismo tiempo.