Katia

Katia se fue del Perú hace mucho tiempo. Aunque todo en su vida personal ya está arreglado, cada día conoce a diferentes personas que emigran de todas partes del mundo. Su asociación ‘Movildad Humana’ es un albergue y un segundo hogar para quienes permanecen en movimiento.

“Cuando era más joven, mi sueño era aprender, explorar y salir. Después de graduarme en contabilidad en Perú, una empresa telefónica me contrató y comencé a trabajar allí. Sin embargo, mi familia que vivía en Madrid solía contarme muchas cosas interesantes sobre España, así que después de algunas charlas que tuvimos juntos, me dio una gran curiosidad por visitar ese nuevo lugar”

No pasó mucho tiempo para que la joven y recién graduada Katia dejará Perú y viniera a Europa. Aunque el nuevo lugar no era más que emocionante, tenía que encontrar un trabajo y ganarse la vida. Al principio Katia se ocupaba de los niños y trabajaba como ayudante a domicilio. Posteriormente completó un curso en sector inmobiliario en plataformas de soporte de tecnología digital.

“Aquí en Galicia trabajé con gente mayor al principio. Los niños y las personas en general siempre han sido una parte importante de mi vida. Aunque actualmente trabajo en una agencia inmobiliaria comprando y vendiendo pisos, todavía tenemos nuestra asociación “Movilidad Humana”.

Soledad y Katia se conocieron en una parada de autobus en Galicia. Dos extranjeras, una peruana y una ecuatoriana, se sintieron atraídas de inmediato y comenzaron a hablar. Soledad propuso: ¿por qué no formamos una asociación en la que podamos ayudarnos y sentirnos más protegidos? Por más simple que parezca, así nació Movilidad Humana.

El nombre de “Movilidad Humana” proviene de las “personas en movimiento” de todo el mundo. Al principio eran principalmente personas de Ecuador, pero rápidamente resultó que teníamos inmigrantes de América del Sur, el Caribe, África y Europa. No hay otra asociación como esta en Galicia por lo que la necesidad de unirse a un grupo que ayudase a los migrantes era enorme. Nuestra asociación fue creada por mujeres inmigrantes y dedicada a las mujeres inmigrantes. Sin embargo, después de un corto período de tiempo también comenzamos a brindar apoyo a esposos, hijos, hermanos y parejas de la mujer.

En Movilidad Humana, todas las mujeres pueden venir y tener un momento íntimo de conversación “uno a uno”. Katia admite que las mujeres inmigrantes necesitan orientación y asistencia. Muchas de ellas escapan del abuso, la violencia doméstica o los problemas de la vida. Tienen miedo y no saben cómo programar citas o registrar los documentos.

“Lo que hacemos es: escuchamos sus necesidades, empatizamos y tratamos de ponernos en su lugar. Luego las ayudamos de varias formas, como acompañarlos con los trabajos relacionados con el papeleo, ir al médico, hacer arreglos, etc. Queremos que se sientan protegidas. Nuestra oficina es como una segunda casa, un gran referente. Muchas mujeres permanecen encerradas en sus casas todo el tiempo, muchas mujeres dejan a sus hijos en diferentes partes del mundo. Gracias a la asociación, finalmente pueden salir a tomar un café y sentirse un poco más abrigadas. Somos muy afortunadas de tener este gran espacio y poder arropar a todos. Movilidad Humana tiene a muchas personas en situaciones de la vida muy diferentes: desde hombres, niños pequeños hasta personas separadas o excelentes compañeros. Todos contribuyen al objetivo principal de la asociación. Todos somos personas en movimiento.”

Cuando Katia llegó a España hace 26 años. Vino a Madrid, se instaló, se casó y dio a luz a sus dos hermosas hijas. El proceso de adaptación se desarrolló sin problemas. En el pasado, era mucho más fácil encontrar trabajo en España. Katia se considera muy afortunada porque consiguió la documentación y pudo solicitar el asilo sin problemas. Hoy en día, obtener los documentos adecuados parece ser una historia completamente diferente. Más del 90% de los compañeros de Katia trabajan sin contrato y sin documentación.

“Solía trabajar con una familia muy agradable como asistenta doméstica. Hoy en día, muchas personas tienen serios problemas relacionados con el trabajo a domicilio. O trabajan sin contrato, se les paga mal o sufren todo tipo de abusos. Creo que el servicio doméstico (trabajo con personas mayores, cuidado de niños, etc.) debería ser más respetado”.

A pesar de los problemas de documentación, muchas personas aún deciden emigrar a Europa. La razón radica principalmente en la necesidad de una vida segura y protegida. Europa ofrece decenas de oportunidades para todo tipo de cualificaciones. Katia admite que prefiere quedarse en España y solo visitar a su familia en Perú de vez en cuando.

”Casi todas las personas que migran desean encontrar un mejor trabajo, ganar un poco más dinero y tener un futuro más brillante. Esa es la razón por la que deciden quedarse. Cuidando niños aquí, puedes ganar más dinero que como contable en Perú”.

Entonces, ¿es Ferrol un lugar de ensueño para que vivan los inmigrantes? Posiblemente sí, pero aún queda mucho trabajo por hacer. Como menciona Katia, esta pequeña ciudad es una zona militar y por eso también el machismo sigue presente aquí en la actualidad. Los gallegos son bastante desconfiados y no dan mucha confianza al principio.

“Si comparo Ferrol con Madrid, la gente de Madrid tiende a ser más abierta. Cuando vine aquí por primera vez, vi un poco de rechazo y desconfianza. Sin embargo, después de un tiempo terminamos conectándonos e integrándonos. Eventualmente me sentí apoyada. Ferrol es la ciudad donde la gente está en constante movimiento. En nuestra asociación trabajamos con el ayuntamiento que se da cuenta muy bien de lo que estamos consiguiendo. Mi sueño sería crear más espacio para la integración. Por ejemplo: preparar algunos cursos para mujeres inmigrantes, darles acceso a los ordenadores, enseñarles a redactar el currículum, promover diferentes actividades de integración internacional. Ferrol está creciendo lentamente pero constantemente. Abrirse a las diferencias y la multiculturalidad”.

¿Qué te hace feliz?

Lo que me hace feliz es obviamente el hecho de que mi familia está bien.

Lo que me haría muy, muy feliz es que todas nuestras compañeras que no tienen documentación, finalmente pudiesen recibirla. Este sería un gran paso adelante tanto para nuestra comunidad como para la sociedad.

Voluntariado en Polonia

Nuevos oportunidades en Polonia.

Tenemos para ti dos proyectos CES (descubre aqui que es Cuerpo Europeo de Solidaridad).
1) Culture – a way to integration
2) Enpowering regions through volunteering
En Silesia (sur de Polonia).

Nuestro partner Fundacja Rozwoju Spoczeczenstwa Przedsiebiorczego (si el Polaco es divertido;) busca gente motivada para cambiar el mundo.

Requisitos para participación:
1) Edad : 18-30 anos.
2) Motivación para aprender, enseñar, compartir experiencias.
3) Voluntad de vivir y trabajar en un pueblo.
4) Envar tu CV en inglés al correo anita@xeracion.org antes del 30 de octubre.
5) Inscribirse en la Plataforma del Cuerpo Europeo de Solidaridad y especificar su número de participante del Cuerpo Europeo de Solidaridad.
6) Formulario en la pagina web please fill the Application Form in English

Empowering
Duración : 10 months Start: 07/01/2021*
End:  07/11/2021*
Location: Wola village (43-225), Silesian Region, southern Poland (near Tychy, Pszczyna and Katowice cities).
* Las fechas del proyecto son flexibles.
https://volo.frsp.eu/en/2020/06/24/volunteering-in-poland-entrepreneurship/

Descubre más sobre proyectos y atrevete vivir una experiencia que cambiará tu perspectiva.

Culture (cooperation with cultural center)
Duration: 10 months
Start: 07/01/2021*
End:  07/11/2021*
Location: Wola village (43-225), Silesian Region, southern Poland (near Tychy, Pszczyna and Katowice cities).
* Las fechas del proyecto son flexibles.
https://volo.frsp.eu/en/2020/10/07/volunteering-project-in-poland-culture/

Si tienes alguna duda, contacta con Anita la coordinadora de este proyecto y ex-voluntaria (anita@xeracion.org).

Demba

Demba came to Spain as a 13-years old teenager without knowing the language, nor his new Spanish mother. His life changed unexpectedly during casual daily shopping. It was that one lady he met, who introduced him to a brand new world of athleticism. Nowadays, Demba is dreaming about winning an Olympic Gold Medal in 400m sprint and is ranked as the 7th best junior athlete in Spain.

 

‘My dad comes from Senegal and my mum is from Gambia. They met each other when my dad came to fish there for a few months. When I was little I dropped my school in order to join my family and work on the boat.

 

It was my father’s idea to go and search for work in Spain. I stayed in Africa with my mother. At the beginning my dad had some serious problems in Europe: he could not find any job and eventually he was put in jail for a while. After some time however, he started to work again and met his current wife- my ‘Spanish mother’. Four years had passed and I decided to join him in Barcelona.’

 

Demba’s first impressions from Spain were rather harsh: he remembers landing at the A Coruna airport, not knowing how to communicate and where to ask for help.

‘I arrived in Coruna, followed the crowd, opened the door and saw my father with his Spanish wife for the first time. We went home and after a week spent in Spain, I wanted to go back. It was all very complicated. I obviously had no friends and would stay home with my Spanish mother, who did not understand my language just as I did not understand her.

 

Eventually, I went to school. It got even worse there. Without understanding anything, the only thing I wanted was to go back to Africa. But there was no return- my dad spent too much money on the ticket, visa etc and I was obligated to learn Spanish. Fortunately my Spanish sister helped a lot and introduced me to new people. My motivation grew and I started to learn Spanish every single day with my mother.’

 

Demba’s mum used to give him shopping lists in Spanish in order to make him practice the language all the time. Once upon a time, when he was standing confused between the market shelves, he met a nice lady who helped him with the list.

 

‘She had children who played soccer and convinced me to join them. I was terrible at it! Back in Gambia, I’d rather go fishing than play soccer. But- there was one good thing that she noticed. I was very fast. The lady asked me: why don’t you try athletics? My reply was a ‘no, I do not like it.’ She didn’t agree and convinced me once again to try it out. On the first day of training other boys beat me in running and I promised to myself to beat them on the next time. 

 

I trained a lot and after four months only I was the Galician champion in my category in 400m. I finished 10th at the Spanish Championships. In the second year, I won two gold medals in Galicia in 200m and 400m, and arrived 7th in the whole Spain. Very close to the medal. This year I was going to go to the U-20 World Athletics Championships, in Africa (Nairobi), but due to covid-19 it was postponed until next year. I was going to represent Senegal because I don’t have Spanish nationality. In the future however, my dream is to represent Spain, because that’s where I live now and because there are many competitions which I can participate in. Senegal is not an option right now- I couldn’t even go back there.’ 

 

Demba is aiming high. He knows that little by little he will improve and reach the top level as an athlete. One of his dreams is becoming the European Champion. He knows that if he continues to train, he will be capable of achieving something great. Sports also helped him to make more friends. People started to recognize him from time to time and ask for photos.

 

‘I don’t consider myself a star but a normal person. My idol is Usain Bolt. He’s humble, treats people very well, and unlike other athletes, he doesn’t have to dope. In the future, I would like to be like him.

 

In my country the level of athletics is very high. In fact, my mother was an athlete. A team from the United States wanted to hire her but her father didn’t want it because she was very young and she didn’t know anyone there. He loved her very much. Now I am in a very similar situation. Senegalese and Spanish cultures are so different. I still prefer the Senegalese one and will stick to it.’

 

The young athlete’s dream is to return to his country and build his own house there: ‘I would also like to open a business there such as a beautiful restaurant on the beach for my mother. Six years have passed without seeing her. Family always comes first in my life. Sport goes second’.

 

The most important thing in life

 

The most important thing in my life is my family. If I were a millionaire, first I would help my family, then people who are close to my family and then the others. Even if I have little, if there is someone on the street who has nothing, I will help him. Because all of us could find ourselves in this kind of situation. For example when my father arrived here, he did not have a job, he did not know anyone. So if I see someone who needs help, as my dad needed in the past, I help him. 

 

I also believe you have to be kind, humble and not get too angry in life. If you are nice to people, people are going to be nice to you. If I hurt somebody, I will always ask for forgiveness. I will apologize 3 times because it is my fault. I have respect for all people – from youngest to oldest. If I give you 100 percent respect, you also have to give me 100 percent respect.

Demba

Demba llegó a España cuando era un adolescente de 13 años sin conocer el idioma, ni su nueva madre española. Su vida cambió inesperadamente comprando en el supermercado. Un encuentro casual lo introdujo en el mundo del atletismo. Hoy, Demba sueña con ganar una medalla de oro olímpica en 400m sprint y está clasificado como el 7º mejor atleta junior de España.

 

“Mi papá es de Senegal y mi mamá es de Gambia. Se conocieron cuando mi papá vino a pescar allí en Gambia. La gente de Senegal siempre va a Gambia a pescar y se queda allí durante unos meses. Cuando era pequeño dejé la escuela porque me gustaba mucho pescar. Me unía a mi familia y trabajaba con ellos en el barco.

 

Primero mi padre vino aquí, a España, y yo estaba en África con mi mama. La idea de mi papá fue la de emigrar para encontrar una vida mejor. Al principio mi papá tuvo serios problemas cuando llegó a Europa: no pudo encontrar ningún trabajo y lo metieron en la cárcel por un tiempo. Sin embargo, después de un tiempo, logró encontrar un trabajo. Conoció también a su actual esposa, mi “madre española”. Habían pasado cuatro años y decidí reunirme con él en Barcelona”.

 

Las primeras impresiones de Demba sobre España fueron bastante duras: recuerda el día de llegada en el aeropuerto, sin saber cómo comunicarse y dónde pedir ayuda.

“Cogí el vuelo a Barcelona y mis padres pagaron a alguien para que me recogiese en el aeropuerto. Pero no lo encontré. Tuve que coger otro vuelo para ir a Coruña. No conocía el idioma, buscaba a la gente. Al final me metí en el avión, llegué a la Coruña, seguí a la gente, abrió la puerta y vi a mi padre con su mujer española por la primera vez.

Fuimos a casa y… después de una semana en España, quería volver. Todo fue muy complicado. Evidentemente no tenía amigos, no conocía a nadie, solo estaba en casa con mi madre española, que no entendía mi idioma y yo tampoco la entendía.

 

Al final fui a la escuela, para estudiar. Fue muy duro. No entendía nada, no sabía hablar. Lo único que quería era volver a África. Pero no hubo devolución, mi papá había gastado mucho dinero por el billete, la visa, etc. y yo tenía que aprender español. Afortunadamente mi hermana española (la hija de la mujer de mi papá) me ayudó bastante y gracias a ella conocí gente nueva. Mi motivación creció y empecé a estudiar español todos los días con mi madre”.

 

La mamá española de Demba lo mandaba a hacer las compras, ella le daba la lista de compras en español para que practicara el idioma todo el tiempo. Una vez, cuando estaba confundido entre los estantes del mercado, conoció a una señora que lo ayudó con la lista.

 

“Tenía hijos que jugaban al fútbol y me convenció de unirme a ellos. ¡Fui terrible en eso! En Gambia, prefería ir a pescar que jugar al fútbol. Pero, había una cosa buena que ella notó. Fui muy rápido. La señora me preguntó: ¿por qué no pruebas el atletismo? Respondí “porque no me gusta”. Y ella “pero no lo probaste, tienes que probarlo”. Eso me convenció, probé. En el primer día de entrenamiento, otros chicos me ganaron corriendo y me prometí a mí mismo que los ganaría la próxima vez.

Alberto

Alberto’s family comes from Ferrol but he has already been working in different shipyards of Spain, lining the boats. Although he considers himself an open-minded person, Alberto admits racism has been always present in his personal life. 

When I was born, my family moved to Alicante. We were somehow immigrants, who came to live in a different city. My mother used to say that the opinion about Galicians in Alicante was rather negative: ‘They were taking away the jobs of the locals by charging everything cheaper’. As funny as it may sound, those were the exact words my father would later repeat about immigrants coming from Latin America to Ferrol. He, indeed, was a racist. 

What is more, when I got married my parents did not come to the wedding. They refused to accept the invitation because of the fact I invited my international and ‘gypsy’ friends. All the outsiders that I met have always been very humble and reminded me that despite our differences we are all people. I learned a lot thanks to them.

Nowadays I have three children. They are the most important thing in life for me. The oldest one is 22 and got an offer to work on a boat in China. My daughter is studying Early Childhood Education and my third son is still pursuing his primary education. If my children want to go abroad in the future, I would for sure support them. International experience and a mixture of cultures enriches everyone.  
If one day I had to go to another country to work, I would. Thanks to living in various places in Spain I noticed that prejudices are not good. I do not judge anyone by where he/she is from. I judge him/her as a person.

Alberto

La familia de Alberto viene de Ferrol pero él ya ha trabajado en diferentes astilleros de España, forrando los barcos. Aunque se considera una persona de mente abierta, Alberto admite que el racismo siempre ha estado presente en su vida personal.

Cuando nací, mi familia se mudó a Alicante. De alguna manera éramos inmigrantes, que vinimos a vivir a una ciudad diferente. Mi madre solía decir que la opinión sobre los  gallegos en Alicante era bastante negativa: ‘Le estaban quitando el trabajo a los locales cobrando todo más barato’. Por gracioso que parezca, esas eran las palabras exactas que más tarde repetiría mi padre sobre los inmigrantes que llegaban de América Latina a Ferrol. Él, de hecho, era racista.

Es más, cuando me casé, mis padres no vinieron a la boda. Se negaron a aceptar la invitación porque había invitado a mis amigos internacionales y ‘gitanos’. Toda la gente de afuera que conocí siempre ha sido muy humilde y me recordaba que a pesar de nuestras diferencias todos somos personas. Aprendí mucho gracias a ellos.

Actualmente tengo tres hijos. Son lo más importante en la vida para mí. El mayor tiene 22 años y recibió una oferta para trabajar en un barco en China. Mi hija está estudiando Educación Infantil y mi tercer hijo todavía está cursando su educación primaria. Si mis hijos quieren irse al extranjero en el futuro, seguro que los apoyaría. La experiencia internacional y la mezcla de culturas enriquecen a todos.

Si un día tuviera que irme a trabajar a otro país, lo haría. Gracias a vivir en varios lugares de España noté que los prejuicios no son buenos. No juzgo a nadie por su procedencia. Lo juzgo como persona.

Maria

Every decision Maria makes is directed by her heart. After working in several renowned Spanish restaurants as a chef, she has finally discovered the right connection within her way of cooking. Outside of the kitchen, Maria dreams of traveling the world to experience new cultures. Always ready to accept whatever life throws her way, she believes that learning and seeing one’s different perspective is the key to becoming a truly open-minded person.

“I was born in a town near Ferrol – in As Pontes. My childhood was very beautiful: together with my six brothers we spent a lot of time playing in the street. I finished university and graduated in Industrial Relations at the age of 22”.

However, at that moment in her life, Maria felt a bit lost. When she finished her studies she did not want to work in an office. One day the young graduate went to work at a camp and accidentally discovered that she enjoyed spending time in the kitchen. That was the turning point in her career. Maria began studying cooking and pastry. Her initial interest turned into jobs in some of the best and most prestigious restaurants in all of Spain.

“I worked in Michelin-starred restaurants in Zaragoza, Asturias, Coruña, Carballo. At that time, it was very important for me to perform at my best, to become known in the world of cooking. They were three very hard years but also very beautiful ”.

Later, María began to have some health-related problems and returned to her village. It was also the place where she opened her first own business. During four difficult years, the business was developing, but also her illness was not far behind. In the end, Maria broke down and had to shut everything down.

“It took me a long time to recover from the existential, personal and professional crisis. I was feeling really depressed. After a year and a half, I started looking for work again. Initially, I didn’t want to work in the hospitality industry, I wanted to quit. But since I have a lot of cooking experience and my CV is good, I could easily get a job in a restaurant. At first I worked 60 hours a week in La Coruña but I felt exhausted. Later, I found this offer in Ferrol and met the owner, Alicia. What I like is that they are not demanding formalities from me that I don’t feel like – about the clothes, the way of working. I’ve been working here for 2 years now. Here I am working like playing. It is fun.

For me it was a big change in the way I cook. In the past, teachers always taught me to cook from an academic point of view. They taught me how things were supposed to be done precisely. It was a very masculine point of view. During my crisis, I took a very powerful course in macrobiotics – a way of eating based on yin-yang and nature. Thanks to that, I began to see the kitchen in a completely different way. I had forgotten myself the love and heart that our moms and grandmothers put in their kitchen. This is not something that is taught in school. This opened a new door for me to do things differently, it was a great discovery ”.

This summer may be the last for the restaurant “Tía Carmiña”. Maria doesn’t know what the future will bring, but she’s perfectly fine with the unknown.

“I always asked myself a lot of questions about life. Now, I accept more and more than life tells me. I have been doing sonotherapy for years, which is a way of working with sacred instruments. It gave me the feeling of just “taking a walk” through life and learning the humility and simplicity of things.

Since I find it difficult to work on something that I don’t “feel”, I have always wanted to find a vocation. Some hospitality people call me today because that’s my resume. However, that is no longer my path. I would like to have the weekends off, more time for myself, to do workshops and to be able to live a more balanced life with work ”.

Talking about migration

Although María has never traveled outside of Spain, her mind remains open and ready to discover new cultures.

“The members of my family were immigrants. My paternal grandfather went to Cuba and came back. My maternal grandfather and my mother went to France and came back. This experience changes your mindset. You see another world that is not yours, you learn to value things. If you see the same things all the time, you think this is the center of the world. And it is not like that “

“I think that in Spain there are 2 types of migration – the socially accepted and the non-socially accepted. If you have a more or less good academic position and you are a white person – I think you are well accepted and you can come to work here. If you have another color, you don’t have money – I think it is not easy to come to work here in Spain. They are two very different situations ”.

“The question:” Should all immigrants get a work permit? “Is very complex. It should be answered by politicians who supposedly have more information, more knowledge. Personally, I find it difficult to accept that a passport is above a human life. However, I also understand that there must be a way to regulate that to have a little more balance. You cannot say: “all come here!” But neither should anyone work here without papers as if you don’t exist. There must be a middle ground between the regularization of documents and human rights.

There are people who are against immigrants. I don’t usually enter into conversations with these people because I’m not going to convince them. These people have their way of thinking, they firmly believe in their ideas and do not see that there are other ways. I understand that it is complicated. People always have to be on top of things.

In sonotherapy we learn that life has a perfect order. The things that we do not understand yet have a meaning and a why. It is important to distinguish between what you can change and what you cannot. There is a general opinion that “people who come from abroad take the jobs of the Spanish.” But I do not share this opinion. Ferrol is a site of polarities. This is where Franco was born. It is a place of both the right and the left.

Spain is a country of the left. What happens is that right now the left is very blurred – divided into many parties. People begin to notice the problems of politics. The Vox party, which is far-right, is the third force in Spain at that time. It is growing a lot. The places with the most nationalism in Spain are Catalonia, the Basque Country and Galicia. In Spain each region has its peculiarities. The regions are very different, for example Andalusia has nothing to do with Galicia. It is neither better nor worse. Is different. We can still all live in a community. There are people who are nationalists but not independentists.

The most important thing in life

The most important thing in life is to live from the heart, through the heart and with humanity. Whatever happens to you, whatever – it’s important to get a little bit through your heart. I try a lot.

María

Cada decisión que toma María está dirigida por su corazón. Después de trabajar en varios restaurantes españoles de renombre como chef, finalmente ha descubierto la conexión correcta dentro de su forma de cocinar. Fuera de la cocina, María sueña con viajar por el mundo para conocer nuevas culturas. Siempre dispuesta a aceptar lo que la vida le depare, cree que aprender y ver la perspectiva diferente de uno es la clave para convertirse en una verdadera persona de mente abierta.

“Nací en un pueblo cerca de Ferrol – en As Pontes. Mi infancia fue muy bonita: junto con mis seis hermanos pasamos mucho tiempo jugando en la calle. Terminé la Universidad y me diplomé en Relaciones Laborales a los 22 años”.

Sin embargo, en ese momento de vida María se sentía un poco perdida. Cuando terminó los estudios no quería trabajar en una oficina. Un día, la joven graduada fue a trabajar a un campamento y descubrió accidentalmente que disfrutaba el tiempo que pasaba en la cocina. Ese fue el punto de inflexión en su carrera. María comenzó a estudiar cocina y pastelería. Su interés inicial se convirtió en trabajos en algunos de los mejores y más prestigiosos restaurantes de toda España.

“Trabajaba en restaurantes con estrellas Michelin en Zaragoza, Asturias, Coruña, Carballo. En ese momento, era muy importante para mí rendir al máximo, hacerme conocida en el mundo de la cocina. Fueron tres años muy duros pero también muy bonitos”.

Posteriormente María empezó a tener algunos problemas relacionados con la salud y regresó a su pueblo. Fue también el lugar donde abrió su primer negocio propio. Durante cuatro años complicados, el negocio se estaba desarrollando, pero también su enfermedad no se quedó atrás. Al final, María se derrumbó y tuvo que cerrar todo.

“Me tomó mucho tiempo recuperarme de la crisis existencial, personal y profesional. Me sentía realmente deprimida. Después de un año y medio, comencé a buscar trabajo nuevamente. Inicialmente no quería trabajar en hostelería, quería dejarla. Pero como tengo mucha experiencia en la cocina y mi currículum es bueno, fácilmente podría conseguir un trabajo en un restaurante. Al principio trabajaba 60 horas semanales en La Coruña pero me sentía agotada. Luego, encontré esta oferta en Ferrol y conocí a la propietaria, Alicia. Lo que me gusta es que no me están exigiendo formalidades que no me apetecen – sobre la ropa, la forma del trabajo. Ya llevo 2 años trabajando aquí. Aquí estoy trabajando como jugando. Es muy divertido.

Para mí fue un gran cambio en mi forma de cocinar. Anteriormente los profesores siempre me enseñaban a cocinar desde el punto de vista académico. Me enseñaron cómo se suponía que debían hacerse las cosas con precisión. Fue un punto de vista muy masculino. Durante mi crisis, hice un curso muy potente de macrobiótica – una forma de alimentarse basada en el yin-yang y la naturaleza. Gracias a eso, comencé a ver la cocina de manera completamente diferente. Me había olvidado a mí misma el cariño y el corazón que nuestras mamás y abuelas ponen en su cocina. Esto no es algo que se enseña en la escuela. Esto me abrió la puerta nueva para hacer las cosas diferentemente, fue un gran descubrimiento”.

Este verano puede ser el último para el restaurante “Tía Carmiña”. María no sabe lo que le traerá el futuro, pero se siente perfectamente bien con lo desconocido.

“Siempre me hice muchas preguntas sobre la vida. Ahora, acepto cada vez más de lo que la vida me manda. Llevo años haciendo sonoterapia que es una forma de trabajo a partir de instrumentos sagrados. Me dio la sensación de simplemente “dar un paseo” por la vida y aprender la humildad y la sencillez de las cosas.

Como me cuesta trabajar en algo que no “siento”, siempre he querido encontrar una vocación. Algunas personas de hostelería me llaman hoy en día porque ese es mi curriculum. Sin embargo, ese ya no es mi camino. Me gustaría tener los fines de semana libres, más tiempo para mí, para hacer talleres y poder vivir una vida más equilibrada con el trabajo”.

Hablando de migración

Aunque María nunca ha viajado fuera de España, su mente permanece abierta y lista para conocer nuevas culturas.

“Los miembros de mi familia eran inmigrantes. Mi abuelo paterno se fue a Cuba y volvió. Mi abuelo materno y mi madre fueron a Francia y volvieron. Esta experiencia te cambia la mentalidad. Ves otro mundo que no es tuyo, aprendes a valorar las cosas. Si ves las mismas cosas todo el tiempo, crees que este es el centro del mundo. Y no es así “

“Creo que en España hay 2 tipos de migración – la socialmente aceptada y la que no. Si tienes una posición académica más o menos buena y eres una persona blanca – creo que eres bien aceptada y puedes venir a trabajar aquí. Si tienes otro color, no tienes dinero – creo que no es fácil venir a trabajar aquí en España. Son dos situaciones muy distintas”.

“La pregunta: “¿todos los inmigrantes deberían obtener un permiso de trabajo?” es muy compleja. Debería ser respondida por políticos que supuestamente tienen más información, más conocimiento. Personalmente, me cuesta aceptar que un papel esté por encima de una vida humana. Sin embargo, también entiendo que debe haber una forma de regular eso para tener un poco más de equilibrio. No se puede decir: “¡venid todos aquí!”. Pero tampoco nadie debería trabajar aquí sin papeles como si no existieras. Tiene que haber un término medio entre la regularización de los documentos y los derechos humanos.

Hay gente que está en contra de los inmigrantes. Yo con esta gente no suelo entrar en conversaciones porque no la voy a convencer. Estas personas tienen su forma de pensar, creen firmemente en sus ideas y no ven que hay otras formas. Entiendo que es complicado. La gente siempre tiene que estar por encima de las cosas.

En la sonoterapia aprendemos que la vida tiene un orden perfecto. Las cosas que aún no entendemos, tienen un sentido y un porque. Es importante distinguir entre lo que puedes cambiar y lo que no. Existe una opinión general de que “la gente que viene de fuera toma los puestos de trabajo de los españoles”. Pero no comparto esta opinión. Ferrol es un sitio de polaridades. Aquí es donde nació Franco. Es un lugar tanto de derecha como de izquierda.

España es un país de izquierda.  Lo que pasa es que ahora mismo la izquierda está muy difuminada – dividida en muchos partidos. La gente empieza a notar los problemas de la política. El partido Vox, que es de ultraderecha, es la tercera fuerza en España en ese momento. Está creciendo mucho. Los lugares con más nacionalismo en España son Cataluña, País Vasco y Galicia. En España cada región tiene sus peculiaridades. Las regiones son muy diferentes, por ejemplo Andalucía no tiene nada que ver con Galicia. No es ni mejor ni peor. Es diferente. Todavía podemos vivir todos en una comunidad. Hay personas que son nacionalistas pero no independentistas.

Lo más importante en la vida

Lo más importante en la vida es vivir desde el corazón, a través del corazón y con humanidad. Lo que te pase, lo que sea – es importante pasarlo un poquito por el corazón. Yo lo intento mucho.

Juan

Juan Paisanos

Juan used to study civil engineering in Colombia. Together with his younger sisters, he decided to leave and join his mother who escaped to Spain over two years ago. Luckily, right now he is able to continue his studies at a Coruna and works legally. While Juan is looking forward to being the first graduate in the family, his biggest dream remains always the same: to build a new house for his parents.

‘During the 6th semester of my studies in Colombia, I decided to leave the country and headed to Spain. After the arrival, I did not know anything about the new place nor its culture. Fortunately, my sisters and I met the right person: Soledad from the association Movilidad Humana. She sheltered us and helped me with finding the right university to proceed with the diploma. All together we have been progressing little by little, getting to know Ferrol, different food and new customs such as the tradition of giving one kiss only instead of two!’

The reason behind Juan’s migration from Columbia to Spain lies in his mother’s story. 

‘Back in the past, many people got kidnapped and abused in Colombia: including her. When that happened, my mother was still a young girl and the only one who actually survived. Although all the persons who stood behind that crime were charged and sentenced to prison, the tranquility would not last for a long time. When my mother decided to share her history as the only survivor, the case got out of control once again and the whole family started to receive numerous threats. This is why my mother left the country without knowing anything about Spain. We joined her after a while. Our father was also supposed to get the flight on March 15 and so we would eventually be together. On the 14th they closed the borders due to the coronavirus. He stayed in Colombia.’

Before coming to Coruna, Juan was a cyclist. When he arrived, some new-made friends lent him a bike so he could compete in a race. 

‘It turned out that I won that race! The success not only empowered me a lot but also allowed me to make some new friendships. It was very important not to feel lonely anymore. Almost all my friends are from other countries, however a Galician friend once told me: when you make friends with a Galician, he becomes a friend for life. At first we are very closed, we do not give much confidence. But once we start to trust you – we become friends forever.

Juan enjoys living in Ferrol with his mother and two younger sisters. One certain advantage of Ferrol is its tranquillity and security which has not been always present in his family’s past.

‘I would like to return to Colombia in the future. As a refugee, my residence permission is still a ‘work in progress’. The government has 3 years to respond.  If the answer is ‘no’, I can’t work for another three years. Being a student is not helpful in this case. When you finish your degree and you don’t have an employment contract, you have to go back to your country. If you have a contract, you can stay and do your paperwork. This situation  is very difficult for us. Right now, we are allowed to work but every six months we have to go to renew the permit again and again.’

What are your goals for the future? 

‘My goal is to be a professional engineer and build a house for my mom and dad. Ever since I was little- that was my dream. Although what everyone else wants is to make money, my main goal is to graduate and make my parents feel proud of me. None of my parents has ever studied at the university. Nobody ever helped me with the homework nor explained anything at school. I always relied on books. 

Since we were little, we have always worked in the field. At 15 years old I was already working planting bananas and passion fruits. Perhaps this is why we have different opinions on working, saving and growing one step at the time.

What is one thing, a happier moment you lived in your life?

There are many of them. The moment when we arrived in Spain and met my mother again was a very emotional one. And another, when my mother was finally able to buy a car here in Spain. We were all so happy! Although the car was old, it was brand new for us. We spent a lot of time remodeling it little by little and when we finished- I think it was the happiest moment for all the family.

I believe that sometimes we have to consciously change sadness into happiness. If something sad happens, there is always a way to see the silver lining.

Juan

Juan Paisanos

Juán estudió ingeniería civil en Colombia. Junto con sus hermanas menores, decidió dejar su país de origen y reunirse con su madre, que escapó a España hace más de dos años. Afortunadamente, ahora puede continuar sus estudios en A Coruña y trabaja legalmente. Juán espera ser el primer graduado de la familia, aunque su mayor sueño sigue siendo siempre el mismo: construir una nueva casa para sus padres.

“Durante el sexto semestre de mis estudios en Colombia, decidí dejar el país y venir a España. Cuando llegamos, no sabía nada del lugar donde íbamos vivir ni de su cultura. Afortunadamente, mi familia y yo conocimos la persona adecuada que estaba en el lugar adecuado: Soledad de la asociación Movilidad Humana. Ella nos acogió y me ayudó a encontrar la universidad donde sería posible terminar mis estudios. Desde ahí todos juntos fuimos avanzando poco a poco, conociendo Ferrol, diferentes comidas y nuevas costumbres como la tradición de dar un beso solo en vez de dos! ”

La razón de la migración de Juan de Colombia a España radica en la historia de su madre.

“En el pasado, muchas personas fueron secuestradas y abusadas en Colombia, incluida ella. Cuando eso sucedió, mi madre aún era una niña y la única que realmente sobrevivió. Aunque todas las personas que estuvieron detrás de ese crimen fueron imputadas y condenadas a la cárcel, la tranquilidad no duró mucho. Cuando mi madre decidió compartir su historia como la única superviviente, el caso volvió a descontrolarse y toda la familia empezó a recibir numerosas amenazas. Por eso mi madre se fue del país sin saber nada de España. Nos unimos a ella después de un tiempo. Nuestro padre iba a juntarnos, tenía el vuelo planeado para el 15 de marzo. Pero por el coronavirus el día 14 cerraron las fronteras. No había otra manera para llegar, tuvo que quedarse en Colombia”.

Antes de llegar a La Coruña, Juan era ciclista. Cuando llegó, unos nuevos amigos le prestaron una bicicleta y pudo participar en una competición.

“¡Resultó que gané esa carrera! El premio no solo me empoderó mucho, sino que también me ayudó a hacer nuevas amistades – fue una cosa que motivó a conocer más gente, que luego empezaron a llamarme ‘ven con nosotros’, empezaron a convertirse en amigos.

Casi todos mis amigos son de otros países, sin embargo un amigo gallego me dijo una vez: ‘cuando haces amistad con un gallego, tienes un amigo para toda la vida. Al principio estamos muy cerrados, no damos mucha confianza. Pero luego cuando finalmente nos abrimos, nos convertimos en amigos para siempre’.

Juan disfruta vivir en Ferrol con su madre y dos hermanas menores. Una cierta ventaja de Ferrol es su tranquilidad y seguridad que no siempre ha estado presente en el pasado de su familia.

“Me gustaría volver a Colombia en el futuro pero no sé aún cómo y cuándo. Como refugiado, mi permiso de residencia está todavía “en progreso”. El gobierno tiene 3 años para responder. Si la respuesta es “no”, no puedo trabajar durante esos tres años. Ser estudiante no ayuda en este caso. Cuando terminas la carrera si no tienes contrato de trabajo, debes regresar a tu país. Si tienes un contrato, puedes quedarte y hacer tus documentos. Esta situación es muy difícil para nosotros. Al inicio, duramos los primeros seis meses que sólo pudimos estar aquí y no trabajar. Ahora mismo ya tenemos el permiso, pero cada seis meses tenemos que ir a renovarlo una y otra vez”.

¿Cuál es tu sueño, tus metas para el futuro?

-Mi meta es ser profesional, ser ingeniero, y regalarle una casa a mi mamá y mi papá. Siempre, desde pequeño, toda mi vida, ese fue mi sueño. Aunque todo el mundo quiere hacer dinero, mi sueño principal es graduarme y que mis padres se sientan orgullosos de mí. Mi padre nunca estudió en la universidad, mi madre tampoco. Nadie me ayudaba con la tarea ni me explicaba nada de la materia de la escuela. Siempre me apoyé en los libros.

Desde pequeños yo y mis hermanas siempre hemos trabajado en el campo ayudando a nuestros padres. A los 15 años ya trabajaba sembrando plátanos y maracuyá. Quizás por eso tenemos un pensamiento un poco diferente que el europeo de trabajar, de ahorrar, para ir creciendo poco a poco.

¿Cual es el momento más feliz de tu vida?

Hay muchos. Creo que es el momento en el que llegamos a España y nos encontramos de nuevo con mi madre – eso fue muy emotivo. Y otro, cuando mi madre finalmente pudo comprar un coche aquí en España. ¡Todos estábamos tan felices! Aunque el coche era viejo, para nosotros era nuevo. Pasamos mucho tiempo en remodelarlo poco a poco y cuando lo terminamos, creo que fue el momento más feliz para toda familia.

Creo que a veces tenemos que transformar conscientemente la tristeza en felicidad. Si sucede algo triste, siempre hay una manera de ver el lado positivo.