Me llamo Aylin, tengo 20 años y soy de Turquia. Os voy a contar lo que ha supuesto para mí la aventura de venir a Galicia y lo que he visto aquí durante un mes.

Desde Estambul a Madrid tuve la suerte de compartir viaje con mi compañero de SVE. El trayecto hasta Ferrol fue un poco más duro que el anterior. Aún así, al llegar a Ferrol conocí a Fran. Fue ahí donde empezó la aventura.

Después de descansar un rato nos fuimos a jugar al Paintball sin perder más tiempo.

Curiosamente, lo único que conocía de Galicia antes de venir eran las banderas turcas que usan los aficionados del Depor. Lo que no sabía era su razón de ser. Tuve la suerte de conocer la historia unos días después haciendo nuevos amigos.

Me resulto sorprendente ver cómo la gente de aquí acepta e incluso abraza a todos los países y culturas sin ningún tipo de discriminación, con gestos tan simples como hondear una bandera en un estadio.  De hecho, en mi caso, soy una seguidora muy grande del equipo de futbol del Besiktas en Turquía y allí consideramos apoyar a nuestro equipo con un estilo de vida. Es por ello que el Besiktas es un claro ejemplo de cómo vemos el mundo en Turquía. Tenemos una sensibilidad especial sobre cualquier tema del mundo aunque no esté relacionada con el deporte. Puede ser sobre un niño que está enfermo, como el caso de Adri aquí, un deportista expuesto al racismo como Eto’o, un terremoto como el que se tomó tantas vidas en Van (Turquía) o eventos políticos relacionados con los derechos de las personas.

Todo esto me hace ver que aceptamos a todo el mundo y nos preocupamos por todo el mundo como hacéis aquí.

He aprendido muchas cosas sobre vuestra cultura y un montón de historias. La más interesante es la relacionada con Finisterre, me hace pensar sobre los tiempos en que se bautizó con dicho nombre.

Otra cosa que me sorprendió mucho fue San Juan. Es estupendo ver a la gente que se reúne para espantar a la mala suerte y formular deseos para el año siguiente. Y lo hacen de una manera muy organizada. Me encantó vivirlo con todos ellos aquella noche. También me sirvió para quemar las cosas malas que hay en mi vida.

Además, saber que en Ares, durante los Maios, se cubre toda una calle con flores durante una sola noche con la ayuda de todos los vecinos, me pareció increíble y muy bonito.

Y, por supuesto, aprender sobre el Camino de Santiago me hizo darme cuenta de que muchas veces la gente, aun con diferentes motivos, necesita un lugar de referencia hacia el que mirar y gracias al cual mejorar y reflexionar sobre sus vidas. Galicia es ese sitio.

La vida aquí es muy diferente. La gente vive relajada, tienen tiempo para trabajar pero también para disfrutar, y eso me gusta. Es posible que este estilo de vida tenga que ver con el sol. Se pone tan tarde comparado con mi país que la gente tiene tiempo para hacer muchas más cosas una vez salen de trabajar: ir a la playa (tenéis unas playas increíbles en esta zona), a caminar por el monte, después disfrutar de unas buenas tapas y unas cañas antes de cenar…etc. Hay muchas zonas naturales en las que te sientes en paz.

Todo esto es bastante diferente a la vida en nuestro país.

También en términos de gastronomía, pues tenéis infinidad de productos del mar que están deliciosos. Mi favorito, sin duda, es el pulpo. Nunca lo había probado hasta venir aquí y me encanta.

Y, por supuesto, la cerveza regional que tenéis, Estrella Galicia, os invita a estar de cañas después de cenar durante parte o gran parte de la noche. Creo que echaré de menos la 1906 cuando vuelva a Turquía.

Ahora mismo, unos de mis objetivos es aprender español. Ya sé algunas palabras básicas, pero me gustaría poder llegar a tener conversaciones sencillas con la gente antes de que acabe mi estancia aquí, porque me encanta este idioma y, además, dado que no demasiada gente habla inglés, es bastante necesario para comunicarte a diario.

Aun así, he conocido gente con la que sí que me puedo comunicar en inglés y con las que he podido intercambiar información y disfrutar de nuevas experiencias. Hablando con toda esta gente nueva me he dado cuenta de que las nacionalidades existen solo en nuestras cabezas.

Xeración es una asociación que da la oportunidad a la gente de visitar otros países y que gente de otros países venga a España, y a mí me dio esa oportunidad. Es mi primer proyecto pero seguro que no será el último. Seguiré aprendiendo cosas sobre otras culturas y otras gentes.

Infinitas gracias a Xeración por haberme dado esta oportunidad.